¿Campaña de derroche o a pie con la gente?

No cabe duda que las campañas a un puesto de elección popular, siguen siendo tema de polémica, porque cuando se trata a la de presidente o una gubernatura existe un claro derroche de recursos en búsqueda del triunfo, cuando hay quienes prefieren, ya en estos tiempos, realizarla a través de las redes sociales o a pie, sí, así como el conocido “baño de pueblo”, pero que resulta efectivo porque la gente conoce al candidato, al ser humano.

En redes sociales la aspirante del PRI al cargo de gobernadora, Carolina Viggiano y de Morena a gobernador, Julio Menchaca, le están metiendo muchos pesos a su imagen; la primera, porque ha sentido el rechazo de su “gente” como llama a los hidalguenses y el segundo, porque ya la peleó por el PRI y no le resultó, y ahora busca que la figura de AMLO lo lleve a ocupar el cargo soñado; falta quiera ver por el pueblo bueno.

Ellos utilizan a su interés a la gente; llenan eventos, donde se asegura, que en su mayoría son acarreados; esto es, porque si cuentan con líderes de ambulantes u otras organizaciones sociales, pues los obligan a acudir a sus eventos, y desde lo alto del templete fingen sonrisas y alegría, pero ya cuando llegan al poder, se olvidan de esa gente que confió en ellos y los lleva al triunfo.

Refería yo eso de derroche o a pie, porque este día, en el Centro de Pachuca, se paralizó por un momento la actividad comercial, y esto fue, porque en campaña, se detuvo a saludar a la gente que se le acercaba y escuchó los reclamos sobre el olvido en el que se encuentran dentro de sus comunidades, y comprometiéndose a resolverlos de llegar a la gubernatura hidalguense.

Sencillo el amigo, sin seguridad, más que el cobijo de la gente, esa gente que ya quiere un cambio en la gubernatura; ya se cansaron de el cambio en el gobierno entre el PRI o PAN, y mucho menos quieren averiguar qué pasaría con Morena. Pero también ya se dieron cuenta que Movimiento Ciudadano, quien lo postuló como candidato, se ha convertido en un partido que sabe gobernar; ahí están los casos de Guadalajara y Nuevo León.

Pues la moneda está en el aire, y si se tiene contacto directo con la gente, no en apantallantes llenos en mítines donde es llevada mucha gente necesitada o amenazada con quitarles sus apoyos económicos, se lleva a cabo una buena campaña. ¡Baños de pueblo! Es lo que da mejores resultados. Moverse en las redes sociales, es válido, pero es también cierto, que es más fácil mentir ahí que a la gente en su cara.